Robo de equipos, abigeato y sabotaje eléctrico: gremio agrícola advierte sobre crisis en zonas rurales

La Sociedad Agrícola de Biobío (Socabio) ha vuelto a encender las alarmas respecto a la deteriorada situación de seguridad que enfrentan los productores y habitantes de los sectores rurales de la región. El presidente de la organización, José Miguel Stegmeier, ha catalogado la inseguridad como una 'constante que no termina'. Esta persistente ola de delitos, asegura, ha afectado directamente a la operatividad, la inversión y la tranquilidad de quienes trabajan la tierra en la región del Biobío.

La dirigencia gremial ha documentado que los agricultores siguen siendo víctimas de un 'sinnúmero' de actos delictuales en sus predios. Estos delitos son variados y altamente perjudiciales, e incluyen el robo de diversos insumos necesarios para las faenas productivas, la sustracción de equipos esenciales para la cosecha y el cultivo, el desmantelamiento de instalaciones eléctricas fundamentales para el riego y la lamentable muerte de animales. La recurrencia de estos eventos ha obligado al sector privado a reforzar sus propias medidas de mitigación, a pesar de que la responsabilidad última de la seguridad recae en las instituciones del Estado.

VIOLENCIA TERRORISTA

El encargado de Socabio ha manifestado su inquietud por el resurgimiento y la intensificación de actos de violencia política en la zona. El líder gremial precisó que existe una preocupación por lo que está volviendo a ocurrir en relación con los atentados terroristas.

Stegmeier detalló que durante las últimas semanas han sido testigos de un incremento notorio de este tipo de violencia. Ello se ha traducido en la 'destrucción de equipos en diversas faenas' productivas. Esta modalidad de ataque, que implica la inutilización de maquinaria y herramientas vitales, no solo genera pérdidas económicas incalculables, sino que también siembra el temor entre los trabajadores y propietarios rurales y paraliza las actividades productivas esenciales.

COORDINACIÓN PRIVADA FRENTE A LA ADVERSIDAD

Antela constante de robos y la renovada amenaza terrorista, el sector privado ha intentado desarrollar y fortalecer mecanismos de respuesta, principalmente enfocados en la recopilación de datos y la articulación entre diversos gremios.

El timonel de la asociación agrícola destacó que se han logrado avances importantes en lo referente a las denuncias de delitos. A través de las distintas redes de comunicación de Socabio, se ha instado activamente a los agricultores y afectados a 'denunciar cada caso'. Esta campaña de concientización busca asegurar que la totalidad de los hechos sea registrada por las autoridades competentes.

Uno de los mecanismos promovidos es la utilización de la plataforma 'Denuncia Segura', la cual permite realizar el proceso de reporte en 'modalidad remota' y facilita el trámite a los afectados que se encuentran en zonas aisladas o con dificultades de traslado.

Adicionalmente, el sector agrario ha comprendido la naturaleza integral de esta crisis de seguridad. El dirigente gremial informó que se han llevado a cabo coordinaciones con 'otros sectores productivos, como el forestal'. Esta colaboración surge del reconocimiento de que el 'incremento culos delitos afecta al mundo rural como un todo' y trasciende las diferencias específicas entre los rubros productivos. El esfuerzo mancomunado, según el presidente de Socabio, representa lo que se puede hacer desde la esfera privada.

AUSENCIA ESTATAL EN ZONAS RURALES

A pesar de los esfuerzos y la coordinación implementada por los agricultores, José Miguel Stegmeier es enfático en señalar la causa fundamental de la problemática: la 'ausencia del Estado en los sectores rurales'.

El timonel aseveró que es 'sin dudas el mayor responsable de este complejo problema' y que la solución definitiva depende de 'las decisiones gubernamentales en esta materia'. La incapacidad de la autoridad para garantizarla seguridad mínima en los campos es, para el sector, el catalizador que permite que tanto el robo común como los atentados terroristas sigan prosperando.

LAS EXIGENCIAS AL PODER PÚBLICO

Para superar el escenario actual, el dirigente ha delineado una hoja de ruta específica dirigida a las autoridades centrales. La solución, a su juicio, requiere una doble intervención estatal coordinada y decidida.

En primer lugar, puntualizó que la autoridad debe 'reforzar la presencia y acción policial' en los sectores rurales. Esta medida busca asegurar la prevención del delito y la capacidad de respuesta rápida de las fuerzas de orden ante los incidentes. La policía, argumenta, debe ser visible y activa en los territorios donde la delincuencia se ha cronificado.

En segundo lugar, se requiere una acción contundente y con 'mayor énfasis' por parte del Ministerio Público o Fiscalía. Ante ello, el líder demanda que este organismo ponga mayor foco en 'atender los múltiples casos de delitos rurales'.

Por último, destacó que la efectividad de la persecución penal y el procesamiento de los culpables son considerados cruciales para desincentivar la actividad criminal que azota los campos.


Jorge Guzmán B.-

La Tribuna