Socabio A.G.

Agricultores y las heladas: "Tomando las debidas precauciones, no representa mayor problema"

Durante la última semana las bajas temperaturas se han presentado recurrentemente en la zona, las que inclusive han llegado a los 3 grados bajo cero.

En esta época, en que las temperaturas comienzan a bajar, pueden ser comunes las heladas debido a la invasión de masas de aire frío. Esta situación llega a tener un impacto en la vida cotidiana, en ciertas enfermedades e incluso en las actividades económicas y productivas del país.

En la provincia de Biobío, la agricultura es una de las actividades más importantes, la que también se ve afectada con estos fríos extremos.

Para conocer en qué grado viene a perjudicar este escenario al sector del agro, el presidente de Socabio, José Miguel Stegmeier, expresó que "en cuanto a las heladas, a pesar de que han sido muy intensas, es normal para esta época del año. Las heladas de primavera son las que nos hacen daño, ya que tenemos en esas fechas floración de frutales y emergencia de los cultivos".

Asimismo, manifestó que "las de ahora debemos asumirlas como algo natural, obviamente con los contratiempos que implican".

A lo que agregó que "contratiempos que son eventualmente roturas de tuberías de agua, congelamiento de petróleo en los tractores y mayor gasto de energía en calefacción, como también mayor cuidado de los animales, pero tomando las debidas precauciones, no representan mayor problema. Es más, sirven para lograr acumulación de horas frío en muchas especies vegetales, lo que finalmente se traduce en mejores rendimientos".

Finalmente, Stegmeier reiteró que las heladas de esta época del año no traen mayores daños en sus cultivos, solo algunos contratiempos. "Reitero, las heladas complicadas son aquellas que ocurren de septiembre hacia adelante".

TIPOS Y CONDICIONES EN LAS QUE SE PRODUCEN

Las heladas constituyen uno de los problemas de mayor incidencia e impacto económico en la agricultura a nivel mundial.

Para la meteorología y para la agricultura en términos prácticos, una helada es la ocurrencia de temperaturas del aire bajo cero grados Celsius.

En Chile, sus efectos han sido severos en especies de características subtropicales como el palto y los cítricos, en las especies de origen templado y floración temprana como el almendro, cerezo, o en especies sensibles como la vid y algunos carozos.

Las hortalizas son muy sensibles; en esos rubros las heladas originan pérdidas completas. Los impactos serán distintos dependiendo de la época en que ocurra la helada, la especie, el estado de desarrollo de la planta en ese momento y el tiempo de exposición.
 
De acuerdo a cómo se forman las heladas, se puede señalar que existen dos tipos: radiativas y advectivas.

HELADAS RADIATIVAS O BLANCAS

Son las que están relacionadas con la fuga intensa, durante la noche, del calor que se ha acumulado en el suelo durante el día, provocando un enfriamiento de las capas bajas de la atmósfera próxima a la superficie. Esto ocurre cuando el cielo nocturno se encuentra despejado, sin viento y el aire tiene baja humedad.

Este enfriamiento da origen a la capa de inversión térmica en la cual a determinada altura, dependiendo de la topografía local y de las condiciones meteorológicas, se encuentra el punto divisorio entre aire frío y aire caliente, generalmente entre 9 y 60 metros.

En Chile este tipo de heladas predomina a fines de otoño, durante el invierno y a comienzos de primavera y se caracteriza por cubrir con hielo la superficie del follaje. Las plantas amanecen con una capa blanca y por esta razón se denominan también "heladas blancas".

HELADAS ADVECTIVAS

Son aquellas que ocurren por desplazamiento de masas de aire frío provenientes desde el sur, cubriendo áreas extensas de territorio. Son condiciones más persistentes, pudiendo extenderse por varias horas en la noche y parte de la mañana o por varias noches seguidas. Estas heladas se asocian con aire más seco y frío, por lo que son más dañinas para las plantas. Se presentan ocasionalmente pero por sus características, generan grandes daños.

La Tribuna